
Es todo un clásico ver a futbolistas lucir péctorales cuando desean hacer eco de su pequeño triunfo al marcar un gol en portería contraria. La emoción le llega al jugador que no puede evitar entonces mostrar su torso desnudo y todo su pecho al marcar el tanto.
Todo un espectáculo para regocijo de los simpatizantes con el equipo. A veces el goleador sólo desea mostrar un mensaje escrito en su pecho o camiseta y otros simplemente celebrarlo.
La exhibición puede tener una motivación psicológica y es que con esta celebración de la victoria el jugador reafirma la individualidad frente al resto del equipo y se atribuye a sí mismo el mérito del nuevo espectáculo por el gol realizado.
Sea cual sea la razón del topless, se considera un comportamiento antideportivo y se sanciona en muchas ocasiones con la tarjeta amarilla. A las seguidoras de esos guapos deportistas seguro que no les importa que sean sancionados.



















































