
Ya estamos hartos de los enanos de yeso que decoran jardines. Hasta se han hecho pelÃculas con ese tema. Es tiempo de las prostitutas de jardÃn.
¿Por qué no? Quién comentó que los duendes de jardÃn tienen alguna ventaja sobre digamos… las prostitutas de yeso. Son más feos, más viejos, más petisos, más peludos y en relación a la cuestión moral… en fin, quién puede saber cómo se ganan la vida esos leprechauns.
No obstante, nunca falta alguna persona que siente que su enclenque sistema ético es amenazado por una teta de yeso. Al parecer, en Rumania un emprendedor se ha puesto a fabricar estas simpáticas decoraciones y ya tiene detractores. Algunos vecinos de la localidad de Lilieci se quejan de que estas realistas figuras distraen a los conductores y que no está bien que las vean los niños.
Cristi Birgu, el fabricante de 27 años, describió que “hasta en este momento mis chicas han atraÃdo muchos bocinazos pero no tantos clientes”.
Fuente: noticiaslocas.com


















































