
El ritmo procede en gran medida de la inteligencia. Según se ha demostrado, el ritmo supone un proceso psicológico según estudios neurológicos recientes que revelan que la habilidad para seguir el ritmo esta relacionada con procesos cerebrales superiores.
El razonamiento y la resolución de problemas son algunos de los procesos que intervendrían para tener el ritmo marcado.
El último estudio científico se ha realizado en el Instituto Karolinska y la Universidad de Umea ubicada en Suecia. En los estudios se reveló que la capacidad de precisión en la coordinación muestra la estabilidad de la actividad neuronal en el cerebro.
Fuente: Curiosidad.org.



















































